Diario de mi viaje por India y Nepal durante dos meses en enero y febrero de 2012
El destino elegido para el verano del 2012 fue India y Nepal... India, es posiblemente el país con mayores contrastes del mundo, es el séptimo país más extenso y el segundo más poblado, después de china. Su territorio amplio permite en un viaje de tren pasar desde el Himalaya a la costa del Mar de Arabia, recorrer el desierto del Thar, conocer el Golfo de bengala o las paradisíacas islas de Andaman... India, con su prodigiosa amalgama de lenguas, culturas, etnias, creencias y estilos de vida será el escenario de la próxima aventura... Faltan apenas dos días para tomar el avión y la ansiedad y las ganas se mezclan en este tiempo de ultimar detalles y avanzar a contratiempo con los preparativos...
Mi viaje comenzará en la ciudad de Mumbai, sobre el Mar de Arabia. Allí pasaré año nuevo y algunos días mas para tener un primer acercamiento a la india. Luego viajaré en tren a Udaipur, al norte, que es conocido por ser un bello pueblo del Rajasthan, con el Lago Pichola a su alrededor... de ahí seguiré subiendo hacia Jaipur. Jaipur es otra de las ciudades del Rajasthan, famosa por su color celeste. En tren seguirá mi viaje por el desierto del Thar hacia Jodhpur para ver los antiguos Fuertes. Allí estaré algunos días esperando que llegue mi amigo Nacho que viaja después. Juntos luego iremos al pueblo en el desierto llamado Jaisalmer. Desde allí en tren seguiremos viaje hacia Bikaner para visitar un pueblito cercano, llamado Descknock, conocido por su templo repleto de ratas. Seguimos viajando hacia el norte, a Nueva Delhi, pero sin parar aún en ella, solo para cambiar de tren y llegar luego de un largo viaje a Amritsar. Desde allí iremos a la frontera con Pakistan primero y luego a Dharamshala donde se encuentra exiliado el gobierno del Tibet por la persecución china. Viajaremos luego a Nueva Delhi, ahora sí para recorrerla en un par de días y luego seguir viaje hacia el este, a la famosa ciudad de Agra. Allí visitaremos uno de los monumentos más importantes de India, el Taj Mahal. Luego seguiremos viaje hacia Khajuraho para recorrer los templos que inspiran el Kama Sutra. Si todo va bien, avanzaremos en avión hacia Varanasi, la ciudad del Ganges y sus crematorios y desde allí volaremos a Nepal. Nuestra llegada será a Katmandú y pensamos recorrer el valle de Katmandú y sus ciudades históricas y luego viajar a Pokara, para tener un poco más cerquita a la cadena monatañosa del Himalaya. Allí nos seperamos, Nacho vuelve al sur para tener unos días de playa y volver a casa y yo luego de unos días más en Nepal vuelo a Calcuta (Kolkata) para conocer algo de la obra de la maravillosa Madre Teresa. Ahí empezará otra aventura, volar hacia las islas de Andamán, unas islitas de la india perdidas en el mar de Andamán, que tienen población hostil (es decir, que no interactúa con occidentales), pero más allá de eso, hay hermosas playas y elefantes que cruzan de una isla a otra. Me quedaré un par de días en Port Blair y luego en ferry iré hacia la isla de Havelock. Viajo luego hacia Bangalore para pasar un día allí y conocer un poquito del sur de la India y su Sillycon Valley y luego en tren espero llegar a Goa, ya terminando el viaje, para disfrutar de sus playas sobre el Mar de Arabia. Desde allí, un avión a Mumbai y vuelta a casa.... Mucho no? Bueno, son 45 días de viaje... vamos a ver cuánto de todo esto se puede hacer!!!! (esperemos que todo!)
¿Te vas a la India? ¿A qué vas? Derribando prejuicios... Namasté es una palabra bastante recurrente en India que se utiliza para expresar saludo, despedida, agradecimiento sincero así como para mostrar respeto, veneración, e incluso para iniciar un rezo. Su significado más literal es “te reverencio a tí” y suele ir acompañado gestualmente con las palmas de la mano juntas apuntando hacia arriba y apoyadas en el pecho. Más que una palabra normal y corriente es una filosofía con la que nos acercamos los unos a los otros como iguales, sin sentir superioridad alguna, iluminados por exactamente la misma luz. Es el respeto, es la admiración, es la concordia y el deseo de Paz hacia los demás, con los demás. Así quisiera comenzar mi viaje por India… con un saludo respetuoso a un país que promete mucho para los próximos días.
La India siempre me ha impuesto un cierto respeto. No digo miedo, sino respeto. Y es que la recopilación de anécdotas, experiencias, escritos, noticias y documentales que siempre he atendido con curiosidad nunca me parecieron los más pintorescos para decidir dar el paso en solitario y aventurarme a caminar por aquellas tierras. Las expresiones de dureza tanto física o psicológica se fusionaron en una opinión quizás desacertada para unos y real para otros. Por todos es conocido que India es uno de los países con mayor índice de pobreza del mundo, que nunca ha estado exento de la amenaza terrorista y que determinadas regiones como Cachemira están consideradas como verdaderos “polvorines” capaces de desencadenar crueldad e intolerancia. Viendo foros de viajeros, constantemente aparecen comentarios con respecto a la posibilidad de enfermarse por el estado de los alimentos y del agua, y que la higiene no es una de las mayores virtudes de su población.
Entonces… a horas de viajar, me pregunto ¿por qué me estoy yendo de viaje a la india? Habiendo tantos destinos en el mundo… ¿por qué elegir India?
La primer respuesta creo que se refiere a uno de sus magníficos monumentos… conocer el Taj Mahal ha sido un motivo movilizador. Pero la india no es solo el Taj, también conocer los templos de Khajuraho, las paradisiacas playas de Goa, la Kerala más tropical y auténtica, la vertiente sur de la Cordillera del Himalaya, la residencia del Dalai Lama, el hogar de más de 3000 tigres que viven en libertad, el último reducto del León asiático en la Selva de Gir, el Desierto de Thar, las viejas ciudades de los Guerreros Rajput en Rajasthan, el Sagrado Ganges y un largo etcétera repartido en una extensión que supera los tres millones de kilómetros cuadrados (sería como España multiplicada por seis) y habitada por 1200 millones de personas (segundo país más poblado del mundo, seguido de China). Pero, ¿cómo no iba a querer ir allí?
A decir verdad, creo que la primera vez que se me vino a la cabeza hacer un viaje a la India fue en el 2009 cuando caminaba por las calles de Gizah, en Egipto, luego de recorrer sus faraónicas pirámides… en silencio, mientras miraba antigüedades en un bazar, me pregunté a mi mismo… ¿qué sigue ahora? La respuesta fue es imponente edificio de mármol blanco, el esplendoro Taj Mahal. Luego, el año pasado, mientras viajaba por el sudeste conocí mucha gente que había estado o venía mismo de India. Las anécdotas y relatos que traían fueron creo el empujón que faltaba para animarme a pensar a la India como destino para mi próximo viaje.
… NAMASKAR INDIA (sobre el día de viaje y mi llegada a Bombai)
28 y 29 de diciembre de 2011
Mi viaje recorriendo India comenzó el 28 de diciembre de 2011. Viajé en el vuelo de South African Airways que hizo solamente una escala, en la ciudad de Johanesburg (en Sudáfricta). Desde Buenos Aires hacia Sudáfrica fueron aproximadamente 9 horas, luego tres horas de espera en el aeropuerto de Johanesburgo y luego 9 horas más de vuelo hasta la ciudad india de Mumbai.
Con el suenio entrecortado, las comidas a destiempo y un poco de charla con mis compañeros de viaje, la verdad que las 22 horas pasaron rápido. Estaba ansioso por llegar y eso no me dejaba dormir, las comidas en el avión no tenían lógica: a las cinco de la tarde la cena, a la una de la mañana el desayuno… en fin, tampoco uno iba a quejarse. La comida estaba bastante rica! En el primer tramo del vuelo viajé junto a una chica argentino-sudafricana que luego de estar viviendo 6 anios en Argentina con su madre, volvía junto a su padre a su país natal, Sudáfrica. Tocaba la guitarra y estaba muy entusiasmada tanto con lo que fueron sus adías en Buenos Aires como su futuro en Africa. Charlamos bastante y eso hizo que el viaje pase más rápido (o al menos que así lo sintiese yo). En el segundo tramo del vuelo, la charla fue más mística dado que estuve dialogando con una chica argentina que se venía a India con un grupo de gente para participar de un retiro de meditación con un maestro hindú, Amma, creo que era su nombre. Me contó un poco de la filosofía que invitaba a seguir su maestro y luego charlamos un poco de los lugares que cada uno visitaría en India.
Llegue a Mumbai a la noche, por lo que no tuve la oportunidad de recorrer la ciudad demasiado. Eran casi las dos de la mañana, había arreglado con el hostel para que un taxi me vaya a buscar del aeropuerto. Cuando salgo de retirar mi equipaje, a pesar de ser la madrugada, cientos y cientos de personas esperaban fuera sosteniendo carteles con nombres de turista. Mr. García Pablo, apareció entre la multitud y respiré con alivio. El taxi nos esperaba fuera del predio del aeropuerto por lo que tuve una larga caminata con la mochila. Pero esto recién empezaba. Fueron unos cuarenta minutos de viaje, a una velocidad muy rápida. Siendo de madrugada, y con las calles sucias y deshabitadas Mumbai no me estaba recibiendo con su mejor cara. Los olores del río (fuertes, rancios por los centenares de cañerías que desagotan en él, se meten en el taxi y el aire se hace irrespirable. Cientos de personas duermen tirados en colchones en el piso al lado de sus puestos en cada mercado. Este panorama esperaba que se revierta a la mañana siguiente.
Llegamos al hostel, ubicado en el barrio de Fort, supuestamente un barrio residencial que debe su nombre a un antiguo fuerte que se ubicaba en la zona. No mucho más para hacer esta noche, solo descansar, dar vueltas en la cama y esperar a que amanezca dado que por el jet-lag del viaje en contra del sentido horario, para mí no son horas para dormir. Lo único bueno que pude descubrir esta noche fue que en una de las otras dos camas que estaban en mi habitación había otro argentino dado que una laptop con una banderita argentina y un mate estaban apoyados en una de las mesitas del cuarto. Pero bien, a estas horas de la noche, todos dormían. Y yo debería hacer lo mismo.
Por cierto, esta noche mi vocabulario hindú se amplió un cien por ciento: sabía una sola palabra (Namasté) y aprendí otra: Namaskar ( Buenas Noches). Nada más que eso para decir: Namaskar India!
Primeros pasos explorando Mumbai…
(30 de diciembre de 2011)
Hace calor… hace mucho calor, pero es seco. Me tomé un descanso luego de una larga caminata en un lugar que se va a convertir en mi segunda casa en Mumbai: el café Universal… es un restó a media cuadra del hostel donde estoy parando, que paradójicamente me recuerda a Centroamérica con unos papagayos que chillan desde el fondo y los ventiladores que giran y giran intentando remover el aire de de la ciudad que se filtra. Cerveza bien fría, jugos exprimidos de lo que sea y unos sándwiches que prometen, fueron los argumentos para proponerme como objetivo hacerme habitué de este lugar.
La noche de ayer se me hizo larga… tengo los horarios cambiados y no pude pegar un ojo desde que me acosté. No sé si es el jet-lag o la ansiedad de caminar por las calles de India… La cuestión es que me levanté muy temprano. En el hostel no hacen desayunos así que luego de charlar un rato con mi compañero de cuarto argentino –que lamentablemente esa mañana se iba- me fui para el centro del barrio Fort a buscar un café y encontré un café tipo Starbucks.
Comenzó luego mi caminata entonces por la Terminal de tren Victoria que se encontraba a pocas cuadras del hostel en el barrio de Fort. Allí decenas de empleados controlan a dos o tres millones de personas que pasan por la estación cada mañana y cada atardecer. La terminal de tren Victoria la veo con el sol en contra, por lo que las fotos de la misma no salen en las mejores condiciones (me prometo a la tarde volver para poder fotografiarla con el sol en otra posición pero con el cansancio de esa día dicha promesa no la cumplo). Esta terminal de tren (hoy en día llamada Chhatrapati Shivaji Terminus) es una de la obras de arquitectura más elegante del movimiento gótico victoriano indio. Fue proyectada por Frederick William Stevens y completada en 1888, tomando su nombre por cumplirse el cincuentenario de la coronación de la reina victoria de Inglaterra. El león y el tigre (símbolos de Gran Bretaña e India respectivamente) reciben al viajero junto con una majestuosa escalinata, medallones tallados y esculturas en piedra de gárgolas desde todos los rincones.
Desde allí emprendí una larga caminata hasta el barrio de Colaba, sitio donde se agrupan muchas de las atracciones turísticas de Mumbai. Son muchas cuadras (veinte aproximadamente) y la temperatura va subiendo. A medida que camino confirmo la idea de que los indios no manejan autos sino que apuntan con sus autos. La velocidad a la que manejan es muy alta y las maniobras que hacen dan cuenta de su imprudencia al conducir. El tránsito en esta ciudad es un verdadero caos.
El monumento más emblemático de Mumbai es la Puerta de India (Gateway of India), era lo primero que veían los viajeros a su llegada a la costa de la India en los días de gloria del Raj británico y luego, paradójicamente fue el lugar por donde se echó al ejército inglés en el tiempo de la independencia en 1947. Se construyó en conmemoración a la visita en 1911 del Rey Jorge V y la Reina María de Inglaterra. Es una monumental puerta con dos grandes salones de recepciones, arcos, alminares y una decoración inspirada en la arquitectura medieval. La puerta está rodeada de majestuosos edificios, entre ellos el Yacht Club y el hotel Taj Mahal. El Hotel Taj Mahal fue construido en 1903 por un industrial Parsi, Jamshedji Tata, de quien se dice decidió construir este majestuoso hotel cuando no le permitieron ingresar al Watsons Hotel, solo para blancos. El Taj, con sus espléndidos arcos y sus columnas estilo árabe, sus majestuosas galerías y escalinatas, es uno de los hoteles más grandiosos de india.
Desde la gran plaza que contiene a la Puerta de India, se ve el mar de Arabia y decenas de barcos se mecen amarrados en los muelles. La imagen es bellísima y la cantidad de gente que invade la zona a cada instante le da un toque particular. Los coloridos vestidos de las mujeres, los hombres de blanco, los turbantes… todo me llamaba la atención. Después de estar un largo rato admirando simplemente la gente pasar en este sitio, me fui caminando para el Museo de Historia, Prince of Wales. Este museo se destaca por sus magníficas esculturas y miniaturas, ocupa un majestuoso edicios indosarrecenano que diseño George Wittet y la primer piedra la colocó el Príncipe de Gales (Jorge V, futuro monarca) en 1905. Durante la primer guerra mundial fue el hospital militar y el museo se inauguró oficialmente en 1923. Es muy interesante recorrerlo dado que con la audioguia se va relatando la historia de cada uno de los dioses de la india así como de sus personajes heroicos. Desde allí mi caminata –por cierto, bastante desorientada!- sigue hacia la Universidad de Mumbai. Un edificio realmente imponente, de estilo victoriano en el que se destaca una enorme torre con un reloj de 78 metros de alto, adornada con figuras que representan a las diferentes comunidades indias.
Frente a la Universidad, un enorme predio llamado Oval Maidan, donde los jóvenes juegan cricket y base ball. Con un fuertísimo sol justo en el cenit, cruzar por el descampado predio se hace duro. Sigo caminando hacia la otra estación de tren de Mumbai, Churchgate Station –que literalmente parece una iglesia- y desde allí me voy hacia la avenida costanera (Marinan Drive) donde decenas de personas se relajan mirando el mar. Lugar para estar con amigos o parejas, el mar de arabia da el marco para sentarse y conversar.
La vuelta hacia el hostel se hace larga luego. Son muchas cuadras para desandar. Hago una parada en el Café Universal para escribir un poco y luego voy de nuevo hacia la puerta de la India para verla iluminada de noche. Cenita temprano y a dormir porque el cansancio es mucho. Fue un dia largo pero muy interesante... nada mejor que buena música y a descansar...
Las cuevas de Shiva en Elephant Island.31 de diciembre de 2011La mañana de hoy pasó rápido. En el hostel compartí mi habitación con una chica de Hungría que vivía en Canadá, Nucy era su nombre acortado –porque el nombre largo en ruso nunca lo entendí si bien ella afirmaba que era fácil porque al leer en ruso se leen todas las letras escritas y listo!- y Carl, un canadiense de viaje también por estos pagos. Nos fuimos caminando para el lado de la Estación Victoria, y el parque que se encuentra detrás de ella. No entendí muy bien a qué veníamos a esta zona dado que no era de demasiado interés turístico una vez que se cruzaba la estación de trenes. Volvimos caminando para el barrio de Colaba y desayunamos en Coffe Day, la versión india de Starbucks, que suele ser un punto de encuentro entre turistas.
Nucy estaba mal de su pie que se había lastimado por caminar con ojotas (y seguía haciéndolo) por lo que se volvió para el hostel. Carl y yo nos fuimos para la explanada de la Puerta de la India (Gateway of India) para sacar los tickets y visitar la “Elephant Island”. Como todo aquí era un caos, las filas para los tickets, desordenadas, gente que se ponía delante de otra y generaba caos, gritos. En fin, sacamos los tickets y teníamos que encontrar nuestro bote en el muelle pero era tal la cara de despistados que teníamos que la propia gente fue guiándonos a nuestro bote que ya estaba saliendo. No tuvimos que esperar nada. Subimos y partimos… excelente. Ya mirábamos de frente la Puerta de la India mientras se iba alejando el barco en medio de la bruma del Mar de Arabia.
El barco tenía dos pisos, descubierto el de arriba y capacidad para unas 50 personas. Pensamos que iban a estar llenísimos de gente, pero no. Todos tenían su lugar para ir sentados. Nosotros nos ubicamos arriba (viajar ahí tenía un costo extra de 10 rupias!!) y aprovechamos para sacar buenas fotos de Mumbai mientras se perdía en el horizonte y la polución –porque lo que nos rodeaba estoy seguro que no era solo bruma del mar sino también polución de esta ciudad que nadie deja de contaminar!-.El viaje duró una hora aproximadamente. Fuimos charlando con Carl y disfrutando del paisaje y de la gran cantidad de barcos que hay amarrados en las afueras de Mumbai. Decenas de ellos, el nuestro, pequeñito se iba abriendo paso entre grandes barcos pesqueros y cargueros de todos los tamaños habidos y por haber.
La Elephanta Island es una isla frente a la costa de Mumbai, con unas cuevas talladas con templos e imágenes de Shiva del siglo VI. La isla llamada antes Gharapuri (ciudad fortificada) fue reabutizada Elephanta por los portugueses por una imagen enorme de un elefante que había allí pero que hoy ya no está. Los templos de shiva, declarados patrimonio de la humanidad por la Unesco datan del periodo de renacimiento del brahmanismo, que sucedió al declive del budismo.
Para llegar a los templos, hay que caminar por un largo muelle de roca (o hacer el camino en un tren de miniatura muy gracioso) y luego subir unas escaleras interminables, atestadas de puestos de souvenirs y gente… mucha gente como en toda india. El templo principal tiene una entrada de 40 metros de largo, que se apoya en dos enormes columnas. Allí se puede contemplar una enorme cara de Siva con tres cabezas, Mahesamurti. Cada cara da cuenta de una manifestación de Siva: el preservador, sereno y pensatio, el creador, gentil y elegante y el destructor, con serpientes que adornan su pelo. A ambos lados hay otras representaciones de Siva como Ardhanaarishvara, su representación como hombre y mujer a la vez que simboliza la unidad divina en la que se encuentran los opuestos. Otra de las representaciones es Siva como Gangadhara, donde ayuda a la diosa ganga a descender a la tierra, bajo la mirada de su consorte Parvati y otras deidades.
Recorremos con Carl, el resto de las cuevas, todas con enormes esculturas y luego nos entretenemos un rato mirando a un decena de monos que anda dando vueltas por el lugar con sus crías. Almorzamos allí mismo un veg thali (panqueques para comer con diferentes tipos de verdura)
Anécdota del día: cuando miramos el mapa vemos que además de estas cuevas había otras llamadas “el grupo del cañon” suponemos que esto es una formación natural que hay en la isla y luego de comer vamos a recorrer la zona. Cuando llegamos nos encontramos con dos enormes cañones de la primer guerra mundial y familias enteras de indios subiendo a sus nenes a los cañones… imagen bizarra!! Pero nos logró robar una sonrisa!!
Can I take a picture with you? (sobre el año nuevo en esta otra parte del mundo)
31 de diciembre de 2011Habíamos acordado con Nucy, de Hungría y Carl juntarnos a las ocho de la noche para ir a cenar al Universal Café y así comenzar nuestro festejo de año nuevo. Estuvimos charlando largo rato tomando unas cervezas (aquí las cervezas más ricas y populares se llaman KINGFISHER –que por otra parte también es el nombre de una aerolínea low cost-) y luego Carl y yo cenamos. Nucy no iba a cenar dado que no quería probar comida india –con esto quiero decir, no comer nada hecho en este país dado que en el restaurant donde estábamos se podían pedir sándwiches o pollo al estilo occidental pero ella por precaución por las posibles enfermedades no quería probar nada. Solo comía barras de cereal o cualquier otro producto envasado. Viajar así, la verdad que no me haría sentir cómodo pero bueno, como dice el poeta… cada loco con su tema.Carl pidió un plato thai y yo algo así como “pollo a la maketian” que es pollo con una salsa negra bastante picante. No estaba seguro de lo que era pero bueno, no vine a la india a comer milanesa!! Fue entretenida la cena y luego se sumó July, otra canadiense pero que vive en New York.
Siendo las once de la noche, nos fuimos en taxi a la “Gateway of India”donde la gente local de la ciudad se juntaría a celebrar. Si Mumbai comúnmente es un caos en esta zona, ahora particularmente este caos se multiplicaba. Decenas de policías ordenaban (o desordenaban) con gritos constantes a los concurrentes, gente por todos lados, taxistas que no manejan sino que juegan al tiro al blanco… en fin, llegamos a Gateway of India y un control policial separaba a la gran explanada delante de la Puerta de India en dos grupos: “mujeres y familias” y ‘hombres’ . Por una decisión de la policía de Mumbai, todos los turistas pertenecíamos al grupo “mujeres y familia”.
La gran explanda estaba dividida con vallas y telas que no permitían ver de un lado hacia otro. De nuestro lado, todas las familias reunidas, sentadas en el piso, compartiendo comida o alguna bebida. Del otro lado, jóvenes gritando y saltando. La policía hablaba por los parlantes repitiendo tediosamente algunas frases que nunca entendimos. La gente ovacionaba algo y cada tanto se escucha: Can I take a picture with you? (los chicos primero, y grandes después, de Mumbai, quieren tener fotos con los turistas… se te acercan y te piden sacarse una foto. La situación era graciosa porque nosotros queríamos sacar fotos a muchos de ellos y no nos animamos y resulta que son ellos los que vienen a sacarse fotos con los turistas! Muy cómico…
A las doce, se escuchó una ovación y los fuegos artificiales comenzaron a salir de la terraza del Hotel Taj Mahal pero la gente no estuvo eufórica ni se saludó entre sí… solo se vivó la llegada del 2012, las familias empezaron a pararse de donde estaban sentadas y lentamente se fueron retirando. Ni cinco minutos más de las doce permanecieron en ese lugar. No entendíamos nada. Nosotros y otros viajeros vivando los fuegos artificiales, gritando happy new year y ellos, los de acá, se iban retirando. También al rato nos fuimos nosotros a continuar nuestro festejo en un bar.
Pasar el año nuevo afuera es una experiencia de mucho aprendizaje porque se ve como se festeja en otro lado. Pero a la vez, uno quisiera tener a los suyos cerca para abrazarlos y recordarles cuanto los quiere. Me fui a dormir para esperar la llegada del año nuevo en argentina para saludar a los viejos y algunos amigos… acá van a ser las ocho y media de la mañana cuando en Buenos Aires sean las ocho de la noche. Tenía tiempo para descansar y luego llamar a casa.
Para los que tengan ganas de seguir leyendo el diario y ver algunas fotos de mi viaje, les dejo la dirección del blog que armé para compartir esta experiencia..
http://polviajero.com/mis-viajes/india-y-nepal/
Saludos!
pablo
Pablo
blog de viajes:
http://polviajero.com